
Desde la tela en estado bruto hasta la prenda terminada, el control microbiano es algo indispensable en el procesamiento textil. Si no se tiene en cuenta este aspecto, los baños de tinción se contaminan, las prendas terminadas pueden contener patógenos y aumenta la cantidad de productos rechazados. Por eso creamos la lámpara germicida Amalgam UV, diseñada para enfrentarse a esta realidad, justo donde reside el riesgo.
Lo que realmente importa
La lámpara funciona con una formulación a base de mercurio, lo que permite una emisión estable de luz en el rango de 254 nm: la longitud de onda que afecta directamente al ADN y ARN microbianos. El objetivo es lograr una irradiancia mínima de 120 μW/cm² a 1 metro de distancia. La lámpara tiene una vida útil de 900 horas, con una disminución en su rendimiento inferior al 8% al final de su vida útil. La carcasa de cuarzo está tratada para evitar la formación de ozono, y el reflector está hecho de aluminio de alta pureza, recubierto con un material dicróico. Todo esto maximiza la eficacia germicida, al mismo tiempo que evita que el calor afecte al sustrato. La potencia de entrada está adaptada a los balastos industriales, y el sistema de gestión térmica mantiene la temperatura de la lámpara dentro de límites seguros para un funcionamiento continuo.
Por qué es adecuada para las líneas textiles
Las líneas textiles funcionan a gran velocidad. La desinfección debe realizarse rápidamente, sin afectar la capacidad de producción. La lámpara Amalgam UV se puede instalar en cámaras integradas en las líneas de producción, para tratar la superficie de las telas, esterilizar los tanques de tinción y acabado, y realizar la desinfección antes del empaquetado. Su emisión estable en el rango de 254 nm permite una reducción efectiva de bacterias y mohos, lo que significa que la absorción de colorantes es más eficiente, los baños de acabado permanecen limpios y las prendas terminadas tienen menos riesgo de contaminación. Menos retrasos por motivos microbiológicos, menos trabajos de reprocesamiento… y horarios de trabajo más regulares.
Detalles prácticos
La instalación consiste en ajustar la posición y el espacio adecuados entre la lámpara y los componentes relacionados. Es necesario alcanzar la irradiancia deseada, de lo contrario, no se obtendrá el efecto deseado. La emisión de la lámpara depende de la temperatura: por debajo de 15°C, el tiempo necesario para que la lámpara alcance su temperatura óptima aumenta, y la irradiancia máxima disminuye. Es importante utilizar balastos compatibles y cables resistentes a los rayos UV. También es necesario llevar un registro de las horas de funcionamiento de la lámpara. Cuando llegue al final de su vida útil, su emisión podría ser insuficiente para cumplir con los requisitos del proceso.