
Lograr una curado por UV perfecto: la diferencia de 0.5%
La mayoría de las bombillas UV con mercurio son “lo suficientemente buenas”. Emiten la radiación necesaria para la fotopolimerización, pero su espectro de emisión puede variar mucho. Pasamos tiempo en I+D intentando reducir esa variación, logrando así una concentración de energía de 0.5%.
¿Por qué molestarse? Porque “lo suficientemente bueno” generalmente significa que tienes superficies que no se han curado completamente, o bien superficies dañadas por el calor excesivo. Es un problema del cual nadie quiere sufrir.
El secreto está en la precisión
Todo se reduce a la presión del gas y a la pureza del mercurio utilizado. Si hay algún error, incluso mínimo, el pico de emisión cambia. Para solucionarlo, ajustamos las tolerancias al máximo. También mejoramos el espesor de las paredes del envoltorio de cuarzo y modificamos la mezcla de gases internos. El resultado: la energía UV llega de manera consistente a la longitud de onda deseada, desde un extremo al otro del tubo.
Ya no hay “puntos fríos” en la superficie a curar. Solo un curado uniforme, en cada ocasión.
El sacrificio: el calor
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para que el vidrio no absorba la luz UV. También diseñamos los electrodos de tal manera que eviten el desprendimiento de partículas, lo que mantiene el vidrio claro y evita que las bombillas se dañen prematuramente.
Pero aquí está el problema: una alta densidad espectral genera mucho calor. Cuando se concentra tanta energía, la lámpara se calienta mucho. No se pueden usar estas lámparas en sistemas con ventiladores defectuosos o sistemas de enfriamiento obstruidos. Si el sistema de enfriamiento no puede manejar la carga térmica, el cuarzo se dañará y la vida útil de la lámpara disminuirá. Manténla fresca, y todo funcionará bien.
Hacer que funcionen en la práctica
Estas lámparas están diseñadas para ser reemplazos fáciles. Invertimos mucho tiempo en su montaje, ya que la pérdida de luz en los extremos representa un desperdicio de energía. Además, cuando se instalan correctamente en sus soportes, no hay riesgo de arcos eléctricos ni de que el sistema de alimentación se apague durante la producción. Para los ingenieros, eso significa que los tiempos de curado son predecibles. Menos piezas rechazadas, menos desperdicio y una producción mucho más fluida.