
Cómo aprovechar al máximo nuestras lámparas UV de mercurio de 80 W/cm
Nuestras lámparas de mercurio estándar tienen una potencia de 80 vatios por centímetro. Esa no es simplemente una cifra aleatoria. Al curar o esterilizar, lo importante es la cantidad de fotones que llegan realmente a la superficie que se desea tratar. Si la potencia disminuye, la velocidad de procesamiento también disminuye. Y en este negocio, una línea lenta significa pérdidas.
El calor y la potencia
Al alcanzar los 80 W/cm, debemos ser muy cuidadosos con la descarga eléctrica. Utilizamos vapor de mercurio a alta presión para lograr picos de intensidad en las longitudes de onda de 254 nm y 365 nm. Estas son las longitudes de onda que permiten romper los enlaces moleculares en los fotoiniciadores. Pero aquí está el problema: tanta potencia genera mucho calor. Para evitar que los electrodos se dañen, utilizamos un revestimiento de cuarzo capaz de soportar grandes cambios de temperatura. Se obtiene así un haz de energía concentrado, pero la lámpara se calienta mucho. Asegúrese de que sus ventiladores de enfriamiento o sistemas de refrigeración sean adecuados. De lo contrario, el cuarzo se deteriorará mucho más rápido de lo esperado.
Por qué es importante el vidrio
El vidrio de cuarzo es, en esencia, el elemento clave. Utilizamos sílice fundida de alta pureza para evitar la “solarización”. ¿Conoce ese aspecto nublado que adquieren algunas lámparas después de unos cientos de horas de uso? Eso es solarización. Es un problema grave, ya que el vidrio comienza a absorber la luz UV en lugar de dejarla pasar. Hemos visto personas intentar ahorrar algo de dinero utilizando cuarzo de menor calidad, pero terminan teniendo que reemplazar las lámparas con demasiada frecuencia, ya que su intensidad disminuye drásticamente.
Configuración correcta
Estas lámparas están diseñadas para ser reemplazos fáciles de los sistemas UV industriales. Al conectarlas, asegúrese de que el balasto pueda soportar la corriente de arranque. Si el balasto no es adecuado, la descarga eléctrica será irregular. Eso puede parecer un problema menor, pero afecta negativamente la vida útil de la lámpara. Un último consejo: preste atención al alineamiento de la lámpara. Si trabaja en un espacio reducido, asegúrese de que el reflector esté bien ajustado. Incluso un desviación de 2 mm en la posición de la lámpara puede reducir significativamente la cantidad de energía que llega al producto que se está tratando. Un pequeño ajuste puede marcar una gran diferencia en los resultados.