
Las impresoras para prendas de vestir se enfrentan constantemente a este problema: después del lavado, la impresión se agrieta y el color se desvanece. En nueve de cada diez casos, la causa es una curado insuficiente. La energía radiante no llega lo suficientemente profundamente, por lo que la capa de tinta no se retica completamente. Si la intensidad de la lámpara UV es baja, los fotoiniciadores presentes en la tinta no reciben los fotones necesarios, y el proceso de curado se detiene en la superficie.
Lo que realmente importa
Hemos diseñado esta lámpara UV portátil basándonos en principios físicos que son aplicables en la práctica: la salida espectral, la intensidad máxima de irradiación y la densidad de energía entregada. Funciona a una longitud de onda de 365 nm, justo donde los fotoiniciadores de acrílico utilizados en tintas UV para impresión flexográfica y serigráfica absorben mejor la luz. Un reflector dicróico de alta reflectancia y un espacio entre arcos controlado permiten que el haz de luz sea coherente y estable a lo largo de toda la superficie a imprimir, evitando así variaciones en la intensidad de la luz. A la distancia de trabajo adecuada, la intensidad máxima de irradiación alcanza los 8–12 W/cm², lo cual es suficiente para lograr una polimerización completa en toda la capa de tinta, no solo en su parte superior. Además, no produce ozono, lo que reduce las necesidades de mantenimiento y elimina problemas relacionados con la extracción de ozono en la línea de producción.
Por qué funciona bien en las líneas de producción textil
En las líneas de producción textil, es necesario lograr un curado completo sin dañar el sustrato. Esta unidad proporciona la intensidad necesaria para curar capas de tinta más gruesas, como las utilizadas en impresiones serigráficas o en recubrimientos especiales. De este modo, la densidad de reticulación es suficiente para resistir el lavado y el desgaste. Como resultado, se obtiene mayor solidez del color, mejor elasticidad y menos productos defectuosos debido a grietas después del lavado. Cuando se cambia rápidamente de tarea, el formato portátil de la lámpara permite realizar pruebas localizadas y verificar el grado de curado antes de comenzar una producción en serie.
Qué hay que tener en cuenta
Es importante adaptar la lámpara a la impresora. Las líneas de impresión offset y flexográfica suelen funcionar a velocidades más altas y, por lo tanto, necesitan una intensidad de irradiación mayor que las líneas de impresión serigráfica. Por eso, calibramos la intensidad de la luz según las características de la máquina y la velocidad de producción. Instale la lámpara a la distancia de trabajo recomendada por el fabricante; si se mueve demasiado lejos, la intensidad de irradiación disminuye rápidamente. Se espera que la vida útil de la lámpara sea de 1,000–1,500 horas, dependiendo de los ciclos de encendido y del sistema de enfriamiento. Mantenga el reflector limpio y asegúrese de que el flujo de aire no esté obstruido, para así mantener la estabilidad espectral de la luz.